Exposición colectiva/Group show

LINDA CORTILE

 

Con/with

Leonardo Finotti / Robert Llimós / Daniel Ortega / Romy Pocztaruk / Denise Alves-Rodrigues

 

 

Exposición [Exhibition]:

21 de enero – 6 de marzo de 2020

[January 21 - March 6, 2020]

 

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Galería Zielinsky presents Linda Cortile, a group show that brings together the works of artists Robert Llimós, Leonardo Finotti, Denise Alves-Rodrigues, Romy Pocztaruk and Daniel Ortega.

Each of them, in their own way, explores cases where the facts lie between conspiracy theories and true stories about abductions and experiences with aliens; either through the direct contact that the artists had, or through the investigation of sighting cases. Along with this, the exhibition groups projects that investigate the Brazilian nuclear arms race during the Cold War, unusual architectures that seem to have landed on Earth from another planet, as well as geological formations created for the not-so-distant future.

 

“On an apartment building in front of the Brooklyn Bridge, there was a huge disk-shaped UFO. Even more incredible, a woman followed by three creatures was "floating in the air" and was heading for the ship. Once on board, the object descended at a terrifying pace towards the East River, near Pier 17 ”. This woman was Linda Cortile, allegedly kidnapped and abducted while she was in her apartment in Manhattan at the end of 1989; an event that would have been seen by several witnesses, including influential personalities.

Budd Hopkins, American painter, sculptor and ufologist conducted the investigation where two CIA agents and the then Secretary General of the United Nations were splattered in an event that three decades later continues to hold a mystery.

 

The case that gives name to this exhibition is the plot of a story-line that inevitably leads us to consider the most enigmatic work of the artist Robert Llimós (1943, Barcelona, Spain). The almost obsessive drift to represent the aliens that he encountered one afternoon while walking along the beach of Fortaleza (Brazil) is extraordinary in a painter of recognized talent and trajectory. After a decade since the events, Llimós still "continues along the river of misunderstanding towards the galactic sea of ​​non-human truth" in the words of José Antonio López de Espinosa, producer, director and filmmaker.

 

From the hand of/With Denise Alves-Rodrigues (1981, Itaporã, Brazil), we move to the “sound facts” of the Guarapiranga Case, an event that occurred at the southern tip of the city of São Paulo in 1988, when the mutilated body of a man was found on the banks of the dam presenting signs of perforation and burns.

The ufologists collected statements from local people who talked about the appearance of lights in the night sky and strange events in the forest and argued that the body had been the victim of a violent kidnapping by aliens. The scientific police declared that the perforations were made by scavengers, and that the burns were not burns, but the result of bad photographs of a body in a state of decomposition. Reading the case and understanding that it was impossible to reach a conclusion through the story and the evidence, Alves-Rodrigues decided to approach the place and "reap the testimony of the earth and the air."

 

The architecture, also an imprint on the earth and the air, comes to us in the form of photographs by Leonardo Finotti (1977, Uberlândia, Brazil) and Romy Pocztaruk (1983, Porto Alegre, Brazil) who express respectively implausible and secret constructions of state. "Casa Bola" (Eduardo Longo, Sao Paulo), appears as an extraterrestrial abode on Earth, among the grove, from a spatial perspective, while "Bombrasil" is a photographic and documentary research on the development of the nuclear arms race in the Brazilian state during the 60s and 80s, which led the Military Dictatorship to develop, in a hidden way, technology for the extraction and enrichment of uranium and the construction of atomic bombs and an atomic submarine.


In its path, Daniel Ortega (1986, Ciudad Real, Spain) sows the floor of the gallery with pieces from his Specimen series, three-dimensional objects molded from the objet trouvé on horseback between the natural and the artificial, between reality and fiction. Each set of natural rock and polyester resin prints a temporary and formal evolution, and imposes itself as a metaphorical bridge towards our civilization, where the development of the human being is distorted creating a confusing space where evolution and self-destruction converge.

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Galería Zielinsky presenta Linda Cortile, una exposición colectiva que reúne las obras de los artistas Robert Llimós, Leonardo Finotti, Denise Alves-Rodrigues, Romy Pocztaruk y Daniel Ortega. Cada uno de ellos, a su manera, explora casos donde los hechos radican entre teorías conspiratorias e historias verídicas sobre abducciones y experiencias con extraterrestres; ya sea a través del contacto directo que tuvieron los artistas, ya sea a través de la investigación sobre casos de avistamiento. Junto a ello, se agrupan proyectos que investigan la carrera armamentística nuclear brasileña durante la Guerra Fría, arquitecturas insólitas que parecen haberse posado sobre la Tierra desde otro planeta, así como formaciones geológicas creadas para un futuro no tan lejano.

 

“Sobre un edificio de apartamentos frente al puente de Brooklyn, había un enorme OVNI en forma de disco. Aún más increíble, una mujer seguida por tres criaturas estaba «flotando en el aire» y se dirigía a la nave. Una vez a bordo, el objeto descendía a un ritmo aterrador hacia el East River, cerca del muelle 17”. Esta mujer era Linda Cortile, presuntamente secuestrada y abducida mientras se encontraba en su apartamento en Manhattan a finales de 1989; un evento que habría sido presenciado por varios testigos, incluyendo personalidades influyentes.

Budd Hopkins, pintor, escultor y ufólogo estadounidense condujo la investigación donde dos agentes de la CIA y el entonces Secretario General de las Naciones Unidas se vieron salpicados en aquel suceso que tres décadas más tarde sigue guardando un misterio.

 

El caso que da nombre a esta muestra, es hilo argumental de un relato que nos lleva ineludiblemente a considerar la obra más enigmática del artista Robert Llimós (1943, Barcelona. España). La deriva casi obsesiva por representar los extraterrestres con los que se topó una tarde paseando por la playa de Fortaleza (Brasil) es extraordinaria en un pintor de reconocido talento y trayectoria. Después de una década desde los hechos Llimós todavía “se prolonga por el río de la incomprensión hacia el mar galáctico de la verdad no humana” en palabras de José Antonio López de Espinosa, productor, director y realizador de cine.

 

De la mano de Denise Alves-Rodrigues (1981, Itaporã, Brasil), nos trasladamos a los “hechos sonoros” del Caso Guarapiranga, un evento que ocurrió en el extremo sur de la ciudad de São Paulo en 1988, cuando el cuerpo mutilado de un hombre fue encontrado a orillas de la presa presentando signos de perforación y quemaduras.

Los ufólogos recogieron declaraciones de personas locales que hablaban sobre la aparición de luces en el cielo nocturno y sucesos extraños en el bosque y sostuvieron que el cuerpo había sido víctima de un secuestro violento por extraterrestres. La policía científica declaró que las perforaciones fueron hechas por carroñeros, y que las quemaduras no eran quemaduras, sino el resultado de malas fotografías de un cuerpo en estado de descomposición. Leyendo el caso y comprendiendo que era imposible llegar a una conclusión a través del relato y las evidencias, Alves-Rodrigues decidió acercarse al lugar y “cosechar el testimonio de la tierra y el aire”.

 

 

La arquitectura, también huella en la tierra y el aire, nos llega en modo de fotografías de la mano de Leonardo Finotti (1977, Uberlândia, Brasil) y Romy Pocztaruk (1983, Porto Alegre, Brasil) quienes plasman respectivamente construcciones inverosímiles y secretos de estado. “Casa Bola” (Eduardo Longo, Sao Paulo), aparece como morada extraterrestre en la Tierra, entre la arboleda, desde una perspectiva espacial, mientras que “Bombrasil” se trata de una investigación fotográfica y documental sobre el desarrollo de la carrera armamentística nuclear en el estado brasileño durante las décadas de los 60 y 80, que llevó a la Dictadura Militar a desarrollar de manera oculta tecnología para la extracción y enriquecimiento de uranio y la construcción de bombas atómicas y un submarino atómico.

 

A su paso, Daniel Ortega (1986, Ciudad Real, España) siembra el suelo de la galería con piezas de su serie Espécimen, objetos tridimensionales moldeados a partir del objet trouvé a caballo entre lo natural y lo artificial, entre realidad y ficción. Cada conjunto de roca natural y resina poliéster imprime una evolución temporal y formal, y se impone como puente metafórico hacia nuestra civilización, donde el propio desarrollo del ser humano se distorsiona creando un confuso espacio donde convergen evolución y autodestrucción.

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Galería Zielinsky presenta Linda Cortile, una exposició col·lectiva que reuneix les obres dels artistes Robert Llimós, Leonardo Finotti, Denise Alves-Rodrigues, Romy Pocztaruk i Daniel Ortega. Cadascun d'ells, a la seva manera, explora casos on els fets radiquen entre teories conspiradores i històries verídiques sobre abduccions i experiències amb extraterrestres; ja sigui a través del contacte directe que van tenir els artistes, ja sigui a través de la recerca sobre casos d'albirament. Al costat, s'agrupen projectes que investiguen la carrera armamentística nuclear brasilera durant la Guerra Freda, arquitectures insòlites que semblen haver-se posat sobre la Terra des d'un altre planeta, així com formacions geològiques creades per a un futur no tan llunyà.

 

“Sobre un edifici d'apartaments enfront del pont de Brooklyn, hi havia un enorme OVNI en forma de disc. Encara més increïble, una dona seguida per tres criatures estava «surant en l'aire» i es dirigia a la nau. Una vegada a bord, l'objecte descendia a un ritme aterridor cap al East River, a prop del moll 17”. Aquesta dona era Linda Cortile, presumptament segrestada i abduïda mentre es trobava al seu apartament a Manhattan a la fi de 1989; un esdeveniment que hauria estat presenciat per diversos testimonis, incloent personalitats influents. Budd Hopkins, pintor, escultor i ufòleg estatunidenc va conduir la recerca on dos agents de la CIA i el llavors Secretari General de les Nacions Unides es van veure esquitxats en aquell succés que tres dècades més tard continua guardant un misteri.

 

El cas que dóna nom a aquesta mostra, és fil argumental d'un relat que ens porta ineludiblement a considerar l'obra més enigmàtica de l'artista Robert Llimós (1943, Barcelona, Espanya). La deriva gairebé obsessiva per representar els extraterrestres amb els quals es va topar una tarda passejant per la platja de Fortalesa (el Brasil) és extraordinària en un pintor de reconegut talent i trajectòria. Després d'una dècada des dels fets Llimós encara “es prolonga pel riu de la incomprensió cap a la mar galàctica de la veritat no humana” en paraules de José Antonio López d'Espinosa, productor, director i realitzador de cinema.

 

De la mà de Denise Alves-Rodrigues (1981, Itaporã, el Brasil), ens traslladem als “fets sonors” del Cas Guarapiranga, un esdeveniment que va ocórrer en l'extrem sud de la ciutat de São Paulo en 1988, quan el cos mutilat d'un home va ser trobat a la vora de la presa presentant signes de perforació i cremades.

Els ufòlegs van recollir declaracions de persones locals que parlaven sobre l'aparició de llums en el cel nocturn i successos estranys en el bosc, i van sostenir que el cos havia estat víctima d'un segrest violent per extraterrestres. La policia científica va declarar que les perforacions varen ser fetes per carronyers, i que les cremades no eren cremades, sinó el resultat de les fotografies dolentes d'un cos en estat de descomposició.

Llegint el cas i comprenent que era impossible arribar a una conclusió a través del relat i les evidències, Alves-Rodrigues va decidir acostar-se al lloc i “collir el testimoni de la terra i l'aire”.

 

L'arquitectura, també petjada en la terra i l'aire, ens arriba en manera de fotografies de la mà de Leonardo Finotti (1977, Uberlândia, Brasil) i Romy Pocztaruk (1983, Porto Alegre, el Brasil) els qui plasmen respectivament construccions inversemblants i secrets d'estat. “Casa Bola” (Eduardo Longo, Sao Paulo), apareix com habitacle extraterrestre a la Terra, entre l'arboreda, des d'una perspectiva espacial, mentre que “Bombrasil” es tracta d'una recerca fotogràfica i documental sobre el desenvolupament de la carrera armamentística nuclear en l'estat brasiler durant les dècades dels 60 i 80, que va portar a la Dictadura Militar a desenvolupar de manera oculta tecnologia per a l'extracció i enriquiment d'urani i la construcció de bombes atòmiques i un submarí atòmic.

 

Al seu pas, Daniel Ortega (1986, Ciudad Real, Espanya) sembra el sòl de la galeria amb peces de la seva sèrie Espècimen, objectes tridimensionals modelats a partir del objet trouvé a cavall entre el natural i l'artificial, entre realitat i ficció. Cada conjunt de roca natural i resina polièster imprimeix una evolució temporal i formal, i s'imposa com a pont metafòric cap a la nostra civilització, on el propi desenvolupament de l'ésser humà es distorsiona creant un confús espai on convergeixen evolució i autodestrucció