Karlo Andrei Ibarra
Un lugar en el mundo

Inauguración
12 de marzo / 18h-21h

Exposición
12 de marzo, 2026
- 30 de abril, 2026

Zielinsky Barcelona

 

Zielinsky se complace en presentar “Un lugar en el mundo”, primera exposición individual en Barcelona del artista puertorriqueño Karlo Andrei Ibarra (1982, San Juan). A través de un conjunto de obras que transitan entre escultura, fotografía e instalación, el artista explora las tensiones entre historia, violencia y poder, articulando símbolos reconocibles de la cultura contemporánea con referencias a la historia del arte y a los imaginarios políticos del continente americano.

Ibarra propone lecturas críticas sobre educación, nacionalismo, migración y violencia institucional que se articulan en obras como “I Like America and America Doesn’t Like Me” (2025), una referencia a la performance de 1974 de Joseph Beuys. En aquel entonces, la René Block Gallery invitó a Beuys a presentar su trabajo en Nueva York. Para realizar la performance “I Like America and America Likes Me”, Beuys decidió no tocar en ningún momento el suelo estadounidense: llegó al aeropuerto envuelto en fieltro, fue trasladado en ambulancia directamente a la galería y allí pasó tres días encerrado con un coyote.

En la pieza de Ibarra se añade la partícula de negación “doesn’t”, que convierte el gesto en un símbolo más directo y menos irónico que en la obra de Beuys, especialmente en nuestro presente marcado por las políticas antimigratorias estadounidenses. La superficie espejada atrae al visitante, que se ve reflejado y al mismo tiempo atrapado en la pieza.

Otra obra de la exposición que mantiene una referencia directa con la historia del arte es “Lessons (after Lucio Fontana)” (2023–2026), formada por una serie de pizarras escolares perforadas por el artista con munición de arma de fuego. La pieza evoca tanto el movimiento de vanguardia Espacialismo del italo-argentino Lucio Fontana, quien intervenía la superficie de la obra mediante incisiones en un intento de crear un “espacio entre”, como también alude a las violencias y masacres en escuelas de Estados Unidos.

Siguiendo con la noción de desplazamiento, Ibarra, durante una escala en el aeropuerto de Dallas, identificó la venta de llaveros de souvenir con forma de esposas de prisión. A partir de esta observación desarrolló “Dream Catcher” (2024–2026), una obra que revisita el amuleto étnico propio de la cosmología de los pueblos nativos americanos, los primeros habitantes de ese territorio. Mientras que el amuleto está asociado a la idea de protección del mundo onírico y de las aspiraciones humanas, Ibarra construye una versión en la que sustituye elementos del objeto original –como las plumas– por esposas reales. En un evidente cruce entre la exotización de la persecución a inmigrantes y la normalización de la ideología del encarcelamiento en las proximidades de la frontera entre Estados Unidos y México, la obra articula un objeto sincrético que cuestiona los valores nacionalistas y la violencia institucionalizada en el discurso político.

En la exposición se presentan también las obras “Estudio de la esperanza” (2025–2026), “Naturaleza muerta” (2016) y “Slippery Government” (2011). “Estudio de la esperanza” consiste en una serie de esculturas realizadas en madera tallada y quemada que sugieren fósforos ya utilizados; su escala agigantada transforma estos objetos cotidianos en un registro imaginativo de una revolución en curso. Por su parte, “Naturaleza muerta” (2016) presenta un megáfono que sostiene, como si fuera un ramillete de flores, un conjunto de banderas de América Latina ordenadas según los conflictos del presente, estableciendo un cruce entre celebración, protesta y memoria política.

En “Slippery Government” (2011) el artista inicia una serie de esculturas con mensajes críticos hacia el funcionamiento del Estado. Existe aquí un paralelo con la propuesta “Inserções em circuitos ideológicos” (1970) de Cildo Meireles. Estas piezas consisten en frases o citas incorporadas en objetos comunes que suelen pasar desapercibidos, pero que conviven directamente con el público y con el contexto del lugar. Al ser insertadas en oficinas de gobierno u otros espacios institucionales, funcionan como gestos de protesta silenciosa que buscan provocar un efecto de sorpresa y activar una reflexión crítica en quien las encuentra.

Finalmente, en “La espera” (2026), Andrei Ibarra convierte un objeto cotidiano –un dispensador de turnos– en un dispositivo crítico. La pieza sitúa al espectador frente a una máquina diseñada para regular el acceso: un gesto mecánico mínimo que promete justicia a través de la fila. Sin embargo, al tomar un número emerge una paradoja: la igualdad que las instituciones modernas proclaman se transforma en una coreografía de paciencia, incertidumbre y demora.

El dispensador no solo entrega números; produce expectativas. En su silencio burocrático, la obra sugiere que el acceso a oportunidades, servicios y derechos está mediado por sistemas que aparentan neutralidad, pero que en la práctica generan jerarquías invisibles.

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Karlo Andrei Ibarra (1982, San Juan, Puerto Rico) se graduó de la Escuela de Artes Plásticas de San Juan en 2005. Ha participado en la 3.ª Bienal de Bucarest (2008), en las dos últimas ediciones de la Trienal Poligráfica de San Juan, América Latina y el Caribe (2009) y (2012), en la 2.ª Bienal Internacional de Arte Joven de Moscú (2009), en la Bienal de las Américas titulada The Nature of Things, celebrada en Denver, ambas en (2010), en la Bienal de La Habana (2019) titulada La construcción de lo posible, y en la exposición Novo Museo Tropical, en la Fundación Teorética en San José, Costa Rica, curada por Pablo León de la Barra.

Ibarra también ha sido galardonado con el Primer Premio en la 6.ª edición del Concurso de Arte Digital de Centroamérica y el Caribe, Inquieta Imagen, en el Museo de Arte y Diseño de San José, Costa Rica (2014), y con el People’s Choice Award en el Festival de Video Optic Nerve, organizado por el Museo de Arte Contemporáneo de North Miami en 2011. En 2023 participó en The Fountainhead Biennial en Emerson Dorsch, curada por Omar Lopez Chahoud, y en Converge 45: Social Forms; Art as Global Citizenship, curada por Christian Viveros-Fauné (2023).

Su obra ha sido expuesta en museos como el Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico (2007, 2014 y 2021), el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo de San José, Costa Rica (2013 y 2014), el Museo de Arte Contemporáneo de Santiago de Chile (2014), el Nuevo Museo Energía de Arte Contemporáneo (Buenos Aires, Argentina) (2014), el Instituto de Visión (Bogotá) (2015), el National Museum of Puerto Rican Arts (Chicago) (2015), el Getty Museum (Los Ángeles) (2016), el Friedrichshain-Kreuzberg Museum (Berlín) (2018), el Portland Museum of Art (2019), el USF Contemporary Art Museum (Tampa) (2021), el Museo de Arte de Bayamón (Puerto Rico) (2021), el Museo de Arte Contemporáneo de Panamá (2021), el Museo del Barrio (Nueva York) (2022), el Phoenix Art Museum (2023), el North Miami Contemporary Art Museum (2023), el Atlantic Center of Modern Art (Las Palmas, España) (2024) y el Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico (2025).

Karlo Andrei Ibarra
Un lugar en el mundo

Inauguración
march 12 / 6-9pm

Exposición
march 12, 2026
- april 30, 2026

Zielinsky Barcelona

 

Zielinsky is pleased to present “Un lugar en el mundo”, the first solo exhibition in Barcelona by Puerto Rican artist Karlo Andrei Ibarra (1982, San Juan). Through a body of works spanning sculpture, photography, and installation, the artist explores the tensions between history, violence, and power, articulating recognizable symbols of contemporary culture alongside references to art history and the political imaginaries of the American continent.

Ibarra proposes critical reflections on education, nationalism, migration, and institutional violence, articulated in works such as “I Like America and America Doesn’t Like Me” (2025), a reference to Joseph Beuys’s 1974 performance. At the time, René Block Gallery invited Beuys to present his work in New York. To carry out the performance “I Like America and America Likes Me”, Beuys decided not to touch American soil: he arrived at the airport wrapped in felt, was transported by ambulance directly to the gallery, and spent three days inside with a coyote.

In Ibarra’s piece, the addition of the negation “doesn’t” transforms the gesture into a more direct and less ironic symbol than in Beuys’s work, particularly in the context of the present moment marked by U.S. anti-immigration policies. The mirrored surface draws the viewer in, reflecting them while simultaneously trapping them within the work.

Another work in the exhibition that directly references art history is “Lessons (after Lucio Fontana)” (2023–2026), composed of a series of classroom blackboards perforated by the artist using firearm ammunition. The piece evokes the avant-garde movement Spatialism of the Italo-Argentine artist Lucio Fontana –who intervened in the surface of the artwork through incisions in an attempt to create a “space in-between”–while also referencing the violence and school massacres in the United States.

Continuing with the notion of displacement, during a stopover at Dallas airport Ibarra noticed souvenir keychains shaped like prison handcuffs. From this observation he developed “Dream Catcher” (2024–2026), a work that revisits the ethnic amulet associated with the cosmology of Native American peoples, the first inhabitants of the territory. While the amulet is traditionally linked to the protection of the dream world and human aspirations, Ibarra constructs a version in which elements of the original object –such as feathers– are replaced by real handcuffs. In an evident intersection between the exoticization of immigrant persecution and the normalization of incarceration ideology near the U.S.–Mexico border, the work articulates a syncretic object that questions nationalist values and institutionalized violence within political discourse.

The exhibition also includes the works “Estudio de la esperanza” (2025–2026), “Naturaleza muerta” (2016), and “Slippery Government” (2011). “Estudio de la esperanza” consists of a series of sculptures made from carved and burned wood suggesting already-used matches; their enlarged scale transforms these everyday objects into an imaginative record of an ongoing revolution. Meanwhile, “Naturaleza muerta” (2016) presents a megaphone holding, like a bouquet, a set of Latin American flags arranged according to current conflicts, establishing a dialogue between celebration, protest, and political memory.

In “Slippery Government” (2011), the artist begins a series of sculptures carrying critical messages regarding the functioning of the state. Here there is a parallel with Cildo Meireles’s proposal “Inserções em circuitos ideológicos” (1970). These works consist of phrases or quotations inserted into common objects that usually go unnoticed but coexist directly with the public and the surrounding context. When placed in government offices or other institutional spaces, they function as gestures of silent protest intended to provoke surprise and trigger critical reflection in those who encounter them.

Finally, in “La espera”, Karlo Andrei Ibarra transforms an everyday object—a ticket dispenser—into a critical device. The work places the viewer in front of a machine designed to regulate access: a simple mechanical gesture that promises fairness through the logic of the queue. Yet the act of taking a number reveals a paradox. The equality proclaimed by modern institutions becomes a choreography of patience, uncertainty, and delay.

The dispenser does more than issue numbers; it produces expectations. In its bureaucratic silence, the work suggests that access to opportunities, services, and rights is mediated by systems that appear neutral but, in practice, generate invisible hierarchies.

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Karlo Andrei Ibarra (1982, San Juan, Puerto Rico) graduated from the School of Plastic Arts of San Juan in 2005. He has participated in the 3rd Bucharest Biennale (2008), the last two editions of the San Juan Poly/Graphic Triennial: Latin America and the Caribbean (2009, 2012), the 2nd Moscow International Biennale for Young Art (2009), and the Biennial of the Americas The Nature of Things in Denver (2010). More recently, he participated in the Havana Biennial (2019) titled La construcción de lo posible, and in the exhibition Novo Museo Tropical at Fundación Teorética in San José, Costa Rica, curated by Pablo León de la Barra.

Ibarra has received the First Prize in the 6th edition of the Central American and Caribbean Digital Art Competition Inquieta Imagen at the Museum of Art and Design of San José, Costa Rica (2014), as well as the People’s Choice Award at the Optic Nerve Video Festival organized by the Museum of Contemporary Art of North Miami (2011). In 2023 he participated in The Fountainhead Biennial at Emerson Dorsch, curated by Omar Lopez-Chahoud, and in Converge 45: Social Forms; Art as Global Citizenship, curated by Christian Viveros-Fauné.

His work has been exhibited in institutions including the Museum of Contemporary Art of Puerto Rico, the Museum of Contemporary Art and Design in San José (Costa Rica), the Museum of Contemporary Art of Santiago (Chile), the Nuevo Museo Energía de Arte Contemporáneo (Buenos Aires), Instituto de Visión (Bogotá), the National Museum of Puerto Rican Arts (Chicago), the Getty Museum (Los Angeles), the Friedrichshain-Kreuzberg Museum (Berlin), the Portland Museum of Art, the USF Contemporary Art Museum (Tampa), the Museum of Art of Bayamón, the Museum of Contemporary Art of Panama, El Museo del Barrio (New York), the Phoenix Art Museum, the North Miami Contemporary Art Museum, the Atlantic Center of Modern Art (Las Palmas), and the Museum of Contemporary Art of Puerto Rico.

Karlo Andrei Ibarra
Un lugar en el mundo

Inauguración
12 de març / 18–21h

Exposición
12 de març de 2026
– 30 d’abril de 2026

Zielinsky Barcelona

 

Zielinsky es complau a presentar “Un lugar en el mundo”, la primera exposició individual a Barcelona de l’artista porto-riqueny Karlo Andrei Ibarra (1982, San Juan). A través d’un conjunt d’obres que transiten entre l’escultura, la fotografia i la instal·lació, l’artista explora les tensions entre història, violència i poder, articulant símbols recognoscibles de la cultura contemporània amb referències a la història de l’art i als imaginaris polítics del continent americà.

Ibarra proposa lectures crítiques sobre educació, nacionalisme, migració i violència institucional que es manifesten en obres com “I Like America and America Doesn’t Like Me” (2025), una referència a la performance de 1974 de Joseph Beuys. En aquell moment, la René Block Gallery va convidar Beuys a presentar el seu treball a Nova York. Per realitzar la performance “I Like America and America Likes Me”, Beuys va decidir no tocar en cap moment el sòl dels Estats Units: va arribar a l’aeroport embolicat en feltre, va ser traslladat en ambulància directament a la galeria i allí va passar tres dies tancat amb un coiot.

En la peça d’Ibarra s’hi afegeix la partícula de negació “doesn’t”, que converteix el gest en un símbol més directe i menys irònic que en l’obra de Beuys, especialment en el context actual marcat per les polítiques antimigratòries dels Estats Units. La superfície mirall atrau el visitant, que s’hi veu reflectit i al mateix temps atrapat dins la peça.

Una altra obra de l’exposició que manté una referència directa amb la història de l’art és “Lessons (after Lucio Fontana)” (2023–2026), formada per una sèrie de pissarres escolars perforades per l’artista amb munició d’arma de foc. La peça evoca tant el moviment d’avantguarda Espacialisme de l’italoargentí Lucio Fontana –que intervenia la superfície de l’obra mitjançant incisions amb l’objectiu de crear un “espai entre”– com també al·ludeix a les violències i massacres en escoles dels Estats Units.

Seguint amb la noció de desplaçament, Ibarra, durant una escala a l’aeroport de Dallas, va identificar la venda de clauers de souvenir amb forma d’esposes de presó. A partir d’aquesta observació va desenvolupar “Dream Catcher” (2024–2026), una obra que revisita l’amulet propi de la cosmologia dels pobles nadius americans, primers habitants d’aquest territori. Mentre que l’amulet s’associa tradicionalment a la protecció del món oníric i de les aspiracions humanes, Ibarra construeix una versió en què substitueix elements de l’objecte original –com les plomes– per esposes reals. En un evident encreuament entre l’exotització de la persecució dels immigrants i la normalització de la ideologia de l’empresonament a les proximitats de la frontera entre els Estats Units i Mèxic, l’obra articula un objecte sincrètic que qüestiona els valors nacionalistes i la violència institucionalitzada en el discurs polític.

A l’exposició també es presenten les obres “Estudio de la esperanza” (2025–2026), “Naturaleza muerta” (2016) i “Slippery Government” (2011). “Estudio de la esperanza” consisteix en una sèrie d’escultures realitzades en fusta tallada i cremada que suggereixen llumins ja utilitzats; la seva escala ampliada transforma aquests objectes quotidians en un registre imaginatiu d’una revolució en curs. Per la seva banda, “Naturaleza muert”a (2016) presenta un megàfon que sosté, com si fos un ram de flors, un conjunt de banderes d’Amèrica Llatina ordenades segons els conflictes del present, establint un encreuament entre celebració, protesta i memòria política.

A “Slippery Government” (2011) l’artista inicia una sèrie d’escultures amb missatges crítics envers el funcionament de l’Estat. Hi ha aquí un paral·lel amb la proposta Inserções em circuitos ideológicos (1970) de Cildo Meireles. Aquestes peces consisteixen en frases o cites incorporades en objectes comuns que sovint passen desapercebuts, però que conviuen directament amb el públic i amb el context del lloc. En ser inserides en oficines governamentals o altres espais institucionals, funcionen com gestos de protesta silenciosa que busquen provocar sorpresa i activar una reflexió crítica en qui les troba.

Finalment, a “La espera” (2026), Karlo Andrei Ibarra converteix un objecte quotidià –un dispensador de torns– en un dispositiu crític. L’obra situa l’espectador davant d’una màquina dissenyada per regular l’accés: un gest mecànic simple que promet justícia a través de la lògica de la cua. Tanmateix, l’acte d’agafar un número revela una paradoxa. La igualtat que proclamen les institucions modernes es transforma en una coreografia de paciència, incertesa i demora.

El dispensador no només distribueix números; produeix expectatives. En el seu silenci burocràtic, l’obra suggereix que l’accés a oportunitats, serveis i drets està mediat per sistemes que aparenten neutralitat però que, en la pràctica, generen jerarquies invisibles.

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Karlo Andrei Ibarra (1982, San Juan, Puerto Rico) es va graduar a l’Escola d’Arts Plàstiques de San Juan el 2005. Ha participat a la 3a Biennal de Bucarest (2008), a les dues últimes edicions de la Triennal Poligràfica de San Juan, Amèrica Llatina i el Carib (2009 i 2012), a la 2a Biennal Internacional d’Art Jove de Moscou (2009) i a la Biennal de les Amèriques The Nature of Things celebrada a Denver (2010). Més recentment ha participat a la Biennal de l'Havana (2019) titulada La construcción de lo posible i a l’exposició Novo Museo Tropical a la Fundación Teorética de San José, Costa Rica, comissariada per Pablo León de la Barra.

Ibarra també ha estat guardonat amb el Primer Premi en la 6a edició del concurs d’art digital d’Amèrica Central i el Carib Inquieta Imagen, al Museu d’Art i Disseny de San José, Costa Rica (2014), així com amb el People’s Choice Award al festival de vídeo Optic Nerve organitzat pel Museu d’Art Contemporani de North Miami (2011). El 2023 va participar a The Fountainhead Biennial a Emerson Dorsch, comissariada per Omar Lopez-Chahoud, i a Converge 45: Social Forms; Art as Global Citizenship, comissariada per Christian Viveros-Fauné.

La seva obra s’ha presentat en institucions com el Museu d’Art Contemporani de Puerto Rico, el Museu d’Art i Disseny Contemporani de San José (Costa Rica), el Museu d’Art Contemporani de Santiago de Xile, el Nuevo Museo Energía de Arte Contemporáneo de Buenos Aires, l’Instituto de Visión de Bogotà, el National Museum of Puerto Rican Arts de Chicago, el Getty Museum de Los Angeles, el Friedrichshain-Kreuzberg Museum de Berlín, el Portland Museum of Art, l’USF Contemporary Art Museum de Tampa, el Museu d’Art de Bayamón, el Museu d’Art Contemporani de Panamà, el El Museo del Barrio de Nova York, el Phoenix Art Museum, el North Miami Contemporary Art Museum, l’Atlantic Center of Modern Art (Las Palmas) i el Museu d’Art Contemporani de Puerto Rico.